25 julio, 2011

¿Qué puedo hacer con mis 30 palabras? [Desactualizado]


Esa pregunta me surgió leyendo el tema de SPQRol de XD6 donde se decía que se podría aplicar la filosofía de personajes dinánicos (que no mejoran, solo cambian) incluso al trasfondo. Así que decidí escribir esta entrada meditando sobre los distintos usos de esas 30 palabrejas.

En los apéndices de SD6 se hablaba de que un buen sistema de experiencia sería ir llevando un registro de las cosas importantes que le hubieran pasado al personaje. En XD6 se aplica lo mismo: las 30 palabras son la manifestación palpable de los méritos del personaje y deberían usarse para registrarlos. Hechos acometidos, personas conocidas, habilidades descubiertas, nuevas motivaciones, etcétera. Lo que ocurre es que en XD6 el trasfondo no es un mero registro, tiene también mucho valor mecánico, por eso es necesario reglarlo en provecho de la propia mecánica. Ya se habló de algo parecido aquí (no dudéis en mirar los comentarios).

Ahora vamos al quid de la cuestión: ¿este sistema es exponencial (el personaje solo mejora) o dinámico (el personaje solo cambia)? Pues para mí es un poco de cada y ninguno de los dos. El aumento del trasfondo da más oportunidades para obtener ventajas y puntos de destino, pero al mismo tiempo las 30 palabras pueden no usarse para añadir o ampliar detalles, sino para modificar los que ya tenemos. De esta forma la regla de las treinta palabras se vuelve una versátil herramienta: puedes usarlas para tener un personaje exponencial o un personaje dinámico, lo que te pida el cuerpo. Porque ambas formas de jugar son perfectamente válidas.

Y creo que termino aquí, que no me van las cosas largas (sin bromas). Y ya de paso os pregunto para que comentéis: ¿preferís un trasfondo dinámico o un trasfondo exponencial?

Hasta más ver. Próximamente, quizá, una entrada sobre el techo estadístico de los sistemas -D6.

1 comentario:

Aured dijo...

Pues al igual que tú opino que la virtud está en el término medio.

Una ventaja de una de las variantes del XD6 clásico (estilo realista) frente a su hermano light es que ese equilibrio entre ambas vertientes puede obtenerse a través del reparto siempre constante de los 15D6. Ese número permanece inmutable y de alguna manera estabiliza al personaje acercándolo a la óptica dinámica. Ese cambio en el valor de los rasgos deberá verse justificado según las propias palabras del trasfondo.

No obstante, el trasfondo podrá dar detalles que no se vean obligatoriamente reflejados en un intercambio de valor en los rasgos y que en un momento dado puedan suponer una ventaja o desventaja. Y de esta manera tendríamos una aproximación a la postura exponencial: nuevas vivencias, personajes conocidos, nuevas inquietudes y motivaciones...que enriquezcan al personaje sin suponer un cambio drástico o merma de las habilidades actuales.

Con el reparto de 15D6 constantes entre rasgos (los nuevos y los viejos) podría darse el caso de que un rasgo deje de ser un rasgo y quede reducido a la mínima expresión como un detalle en el trasfondo. Un detalle que en un momento determinado proporcione una ventaja al personaje, como si de una habilidad poco ejercitada, capacidad entumecida o conocimiento medio olvidado se tratase...