12 julio, 2014

Juego de Tronos con XD6 (Escalas y alguna cosilla más...)


Estaba yo el otro día dándole vueltas al tema de cómo tratar a los Otros en XD6 y llegué a un punto que quería compartir con vosotros... Existen algunas ideas en ese aspecto merced al Maese Mulko y a su fenomenal artículo publicado en el Fanzine Rolero pero no me  terminan de convencer. Aprovecho para recomendar la lectura del mismo y reconocer que me siento un poco mal por no haber hecho mención al mismo hasta este punto. Esta serie de entradas en el fondo  pretenden tan solo complementar las buenas ideas allí propuestas.

Centrándome...¿cómo tratar a los caminantes blancos? Lo primero de todo es acudir al trasfondo de los mismos (extraído de http://hieloyfuego.wikia.com) :

De acuerdo a la leyenda, los Otros aparecieron durante un largo invierno que duró una generación, un período de oscuridad conocido como la Larga Noche. Los Primeros Hombres y los Niños del Bosque se aliaron para poner fin a su invasión y el Muro fue construido como defensa contra ellos. Su última aparición fue cuando el Rey de la Noche pareció haber contraído matrimonio con una de estas criaturas ya que era descrita como "con piel blanca como la luna y ojos como estrellas azules... su piel fría como el hielo". Desde ese momento y con el paso de los siglos, las personas llegaron a creer que los Otros son sólo historias para asustar a los niños. 
Los Otros son humanoides altos y demacrados de piel extremadamente pálida y ojos de un azul tan profundo que arde como el fuego. No se sabe si aparecen en las noches muy frías o si el frío extremo y antinatural les acompaña. Se ocultan de la luz del sol, por lo que llevan una vida nocturna, aunque algunas leyendas afirman que su llegada trae la noche.
Hay cuentos que afirman que son capaces de montar los cadáveres de animales muertos como osos, lobos huargos, caballos y mamuts. Los Otros pueden ir acompañados de arañas gigantes de hielo tan grandes como perros de caza. 
Visten una armadura brillante que cambia de color con cada paso, y portan delgadas espadas de cristal de un tono azulado. Cuando golpean con esas espadas, los objetos se vuelven tan fríos que se pueden romper. 
Los Otros se mueven muy silenciosamente, de una forma fluida y elegante, sin dejar rastro de sus pisadas en la nieve. Pueden a llegar a ser tan rápidos como un rayo. Tienen un gran dominio de la espada. Hablan una lengua distinta de la lengua común de Poniente, que quizá sea la Antigua Lengua y que suena como hielo resquebrajándose. 
De ellos se cuentan muchas cosas: que pueden oler la vida, o al menos oler su calor y que los salvajes de más allá del Muro solían unirse con los Otros para dar a luz a niños semi-humanos. 
Los Otros también tienen algunos puntos débiles conocidos, que han sido descritos en antiguos textos. Uno es la obsidiana, también llamada vidriagón o fuego helado. Las armas hechas de obsidiana atraviesan limpiamente su armadura y los matan instantáneamente. Al morir, los Otros se derriten para formar un charco de líquido extremadamente frío. 
Los textos antiguos también hablan de una debilidad al "acero de dragón", que posiblemente sea el acero valyrio. 
De este trasfondo y de la novela parece que ni siquiera el mejor de los espadachines tendría una sola oportunidad contra ellos siendo virtualmente invulnerables a las armas corrientes. Está claro que cualquier confrontación contra uno de ellos solo puede saldarse con un resultado: muerte del incauto que a ellos se enfrente...Esto huele y mucho a todo ese tema tan manido de las escalas.

Quizá no haría falta dar los rasgos porque a lo máximo que puede aspirar un individuo que se enfrente a uno de ellos es o bien echar a correr encomendándose a los siete o a los antiguos dioses para que otra cosa haya llamado su atención o quizá a ocultarse (lo cual no debería ser muy sencillo ante unos seres "capaces de oler la vida").

No obstante, Ser Waymar Royce es capaz de combatir con uno de ellos, llegando a chocar las espadas entre sí. En un lance desafortunado (o no) es incapaz de bloquear adecuadamente un golpe y es herido. Sin embargo esta herida no es incapacitante pues es capaz de volver a atacar bloqueando en este caso el caminante blanco el impacto, hecho que hace destruir la espada del hermano negro.

A lo que voy es que a pesar de existir una escala de diferencia en mi opinión, alguna de las ideas que han surgido en el blog no me termina de satisfacer con lo que voy a utilizar algo que sugerí en uno de los comentarios: Siempre que se enfrenten una escala menor y otra mayor, la mayor contará como éxitos todos aquellos resultados iguales o superiores a 4.

Kjartan está investigando la desaparición de una niña de su poblado. Hace unas horas vistiendo la piel de su halcón ha creído divisar algo en la espesura y ahí se dirige con paso apresurado. Tras unas horas dando vueltas por la zona en cuestión sin éxito, Kjartan siente que algo no va bien, no duda de sus sentidos pero no hay ni rastro de la niña. Empieza a anochecer y a hacer cada vez más frío y Kjartan empieza a inquietarse, todos saben quien o qué viene con el frío y han llegado hasta sus oídos rumores de avistamientos extraños. 
Cuando se dispone a abandonar la zona con los primeros hilos nocturnos un frío gélido se apodera de sus miembros. A escasos metros de distancia un ser alto con una armadura pulida como un espejo y de brillantes ojos azules surge de entre los árboles y se dirige hacia él portando una hoja terrible, de aspecto similar al hielo y afilada hasta un extremo imposible. 
La primera intención de Kjartan es huir, sin embargo la visión de semejante ser es una experiencia aterradora con lo que a la mesa le parece adecuado la propuesta del narrador de que el jugador deba superar una prueba con una oposición de 2D. En el caso de fallarla deberá asumir el grado de fracaso en un rasgo que sea de aplicación además de no poder huir quedando petrificado momentáneamente por el miedo. El jugador decide usar su rasgo de "Cambiapieles temido y repudiado por los suyos" 4D para enfrentarse a la prueba aduciendo que debido a su capacidad está acostumbrado a determinadas situaciones que podrían hacer flaquear a otros. 
Lamentablemente las cosas no van bien para Kjartan y falla la prueba con un grado de fracaso de 1 y decide reducir el mismo rasgo que ha utilizado para la prueba de modo que pasa de 4D a 3D, la visión le provoca un miedo tal que duda de sus capacidades y de su poder. Obligado a enfrentarse a ese terrible ser Kjartan se prepara para lo peor...En ese momento comienza un conflicto. Kjartan decide utilizar su rasgo "Indómito guerrero salvaje" 3D frente al rasgo "Espadachín sobrenatural" 4D del Otro, no obstante debido al susodicho carácter sobrenatural del caminante blanco, éste contará como éxitos los resultados superiores o iguales a 4 en un conflicto físico contra Kjartan. 
En el primer intercambio ambos contendientes quedan en tablas, Kjartan (6,2,1) consigue esquivar el ataque del Otro (2,6,1,3) a costa de perder la oportunidad de hacer efectivo su propio embite. No obstante el segundo intercambio empieza a inclinar la balanza para el caminante blanco (5,4,2,3) frente los esfuerzos del salvaje (4,6,3). En este caso el Otro consigue dos éxitos (5,4) por el único éxito de Kjartan (6). Kjartan reduce su rasgo "Indómito guerrero salvaje" a 2D. Las cosas no pintan bien para Kjartan y tiene que buscar una salida a la desesperada...El jugador que lleva a Kjartan baraja las dos opciones que encuentra para salir del conflictosin ser derrotado, crear una situación que le permita pactar con la mesa la finalización del mismo u optar por pactar una rendición... 
La rendición se pacta y formula de la manera siguiente: El gatosombra de Kjartan se abalanza sobre el otro proporcionándole un valioso tiempo para huir. Lamentablemente, perderá el control del animal y éste morirá a manos del Caminante blanco... 
La otra opción propuesta por el jugador es como sigue: Kjartan decide gastar 1 Pd para crear una circunstancia favorable, que no es otra que hacer que su gatosombra esté encaramado en lo alto de un árbol cercano desde dónde puede alcanzar al otro. Utiliza una prueba con su oposición pertinente para ordenar que el animal ataque al caminante. Eso le da la posibilidad de huir y salir del conflicto anterior, no obstante esto implica el gasto de 1 PD y una prueba de su rasgo "Cambiapieles temido y repudiado por los suyos" 3D (se ha visto reducido anteriormente) contra la oposición para dar órdenes a un gatosombra de 3D...
En este mismo ejemplo, en el caso de que Kjartan hubiese conseguido un éxito frente al caminante blanco, éste último merced a su invulnerabilidad contra las armas "normales" podría ignorar dicho daño...Aunque si el arma de Kjartan fuese de vidriagón las cosas serían bien distintas... 

11 comentarios:

cifu79 dijo...

Ablaneda demostró que se puede prescindir perfectamente de los rasgos en los secundarios. Y fijar la oposición en función del obstáculo real que supone un adversario. No en la doblemente arbitraria convención del rasgo predeterminado junto con el rasgo elegido. Ademas un uso razonablemente consensuado de la oposición narrativa elimina la necesidad de escalas y otros artificios mecánicos.

David Rivas dijo...

Al final cualquier sistema de reglas se basa en convenciones. Dichas convenciones se basan a su vez en convenciones anteriores y así ad nauseaum...Si la arbitrariedad consiste en seleccionar una opción o tomar una decisión ante algo que se deja premeditadamente abierto, cualquier camino que se optase sería igualmente arbitrario.
En el caso de conflictos Ablaneda, te conmino a leértelo, no obvia del todo la necesidad de dotar de rasgos a los antagonistas. Bien es cierto que considera un valor de oposición que dependerá de las circunstancias y de la naturaleza del conflicto para así obviar la necesidad de dotarlo de rasgos estáticos y darle cierto dinamismo, pero sigue proponiendo el uso de un "convencionalismo tan arcaizante" como un rasgo para el antagonista en donde asumir el daño (como los puntos de vida de siempre ya ves).

De todas maneras, si me permites, me parece una soberana tontería hablar de que un juego "demuestra" una determinada cosa. No se puede demostrar nada que no venga precedido de un hipótesis previa y en este caso no la hay. ¿Es mejor una opción u otra? Es altamente subjetivo ya que entran factores dificilmente cuantificables y de ahí que intentar abordarlo desde una óptica asimilable al método científico es una barbaridad.

cifu79 dijo...

Leí y, de forma irrelevante y modesta lo reconozco, participe del desarrollo de Ablaneda. No se como habrá evolucionado en su versión comercial pero el original prescindía de rasgos estáticos y prefijados.

David Rivas dijo...

En la primera versión de Ablaneda, la de Arcano, no encuentro en donde hace una referencia explícita a lo que comentas.

En la nueva versión comercial es donde precisamente se hace esa reflexión.

Siéndote sincero, antes de esta nueva versión, yo ya tenía en mente lo que comentas, puede que surgiese en alguna discusión del foro de los romanos.

cifu79 dijo...

Obviamente no hay referencia explicita. Por que no se puede referenciar explicitamente algo que no existe. Si hay sin embargo exhaustivas e inspiradoras descripciones de secundarios que no incluyen ni una sola estadística

David Rivas dijo...

Pues fíjate, la nueva versión de Ablaneda consigue ese imposible que comentas...y el hecho de que estemos hablando de ello te contradice, estamos reflexionando de manera explícita sobre algo que no existe.
En fin...

Dani Lorente dijo...

Yo sigo diciendo que esto debería ser más sencillo. Si te pega un tipo de una escala superior, derrotado ipso facto. Se podría proponer el gasto de Destino para atenuar esto.

David Rivas dijo...

La solución que propones sería desde luego la más sencilla y limpia. Y en muchos casos sería mi opción predilecta.

De todas maneras para el caso que planteo como ejemplo, yo sí veo una diferencia de escala clara, no obstante me parece excesivo dar un resultado de derrota de Kjartan por un único éxito de su contrincante. Ni siquiera en las novelas se plantea así.

Sí que lo hubiese tenido en cuenta en escalas aplastamente dispares o si el trasfondo de la ambientación lo justificara. Esto es, el mismo ejemplo anterior con las tornas cambiadas donde Kjartan dispusiese de un arma de vidiragón, en cuyo caso un único éxito a la Samwell Tarly provocaría la derrota inmediata del caminante blanco. O un enfrentamiento directo de un pringado contra un dragón (con solo tres de estas bestias Aegon conquistó y subyugó ejércitos de siete reinos).

Siempre hablamos del contexto narrativo previamente acordado o de lo que debe resultar divertido. Con la alternativa que propongo no busco sino una tercera vía que vaya en línea con ambas premisas. Tal y como yo lo veo, el contexto narrativo sí justificaria un tipo de enfrentamiento semejante que no provocara una derrota inmediata pero sí una difrencia sensible entre los contrincantes (sin necesidad de tirar toneladas de dados) y demonios me resultaría más divertido, mucho mas divetido una aproximación de esta guisa, saborear una derrota inminente poco a poco con la necesidad de buscar una salida creativa, que una derrota automática...

cifu79 dijo...

Por mi parte e de pedirte disculpas David Rivas. Parece que la versión comercial de Ablaneda si incluye rasgos estáticos para los secundarios a pesar de que el original funciono ejemplarmente sin ellos durante tres años.

http://spqrol.com/foro/index.php?topic=339.msg52302#msg52302

cifu79 dijo...

En cuanto a la escala coincido con el autor de el sistema. Si hay conflicto es que existe la posibilidad de derrotar al adversario. Si alguno de los contendientes tiene ventaja, menor o mayor, para eso esta la mecánica de dados de ventaja / oposición. Si resulta insuficiente el conflicto no puede darse en las condiciones planteadas y se debe buscar una forma en que este sea factible o asumir la derrota.

Si alguien quiere derrotar físicamente a un dragón adulto en CdHyF va a tener que reunir un ejercito. O, mas factiblemente, engañar a su amo para que lo retenga. O, si hacemos caso a las leyendas, asesinar a su amo. O...

Pero si carga en solitario contra contra Meraxes montado en su caballo tiene que asumir que el y su caballo serán devorados.

Por supuesto tu puedes consensuar con tu mesa hacer lo que quieras. Incluso jugar a D&D con unas escrupulosas mecánicas que contemplan de forma especifica como actuar contra criaturas extraordinarias :p

David Rivas dijo...

No es necesario que andes con disculpas Cifuentes, en ningún momento he pensado que debieras dármelas. Tal y como me has dicho no has leído la nueva versión de Ablaneda con lo que no me parecía que pusieses en duda lo que yo afirmaba.